Carlos Pardo habla sobre la escasez de IC con Portal Movilidad
2022-07-26
Las previsiones para el próximo año son mejores, pero no podrán superar la demanda de la industria de la automoción y de las demás industrias que necesitan estos componentes. Francisco Quatrin, de Portal Movilidad, ha hablado con el CEO de KDPOF, Carlos Pardo.
La industria de los semiconductores no se recuperará hasta 2024: ¿Qué pasará con los vehículos eléctricos?
La crisis de los microchips que comenzó en 2020 parece no tener fin todavía. La industria vaticinaba su fin en los próximos meses, pero el sector advierte que habrá que esperar al menos dos años para que la situación se normalice. 2024 es el año que resuena entre los especialistas de la industria de microchips y semiconductores. “Nos costó casi un año fabricar algo que debería estar listo en cuatro meses”, afirma Carlos Pardo.
La crisis de desabastecimiento fue causada por tres factores que convergieron al inicio de la pandemia.
En primer lugar, se debió a que la mitad de los medios de producción mundiales ralentizaron su actividad debido a la crisis sanitaria. Pero, por otro lado, la demanda de dispositivos electrónicos se disparó. “Todo el mundo tuvo que conectarse desde casa, por lo que la demanda de tabletas, ordenadores y teléfonos creció exponencialmente”, dice Pardo.
Un segundo factor fue la industria de la automoción, que, cuando comenzaron las cuarentenas, vio muy reducida su producción y también su demanda. La gente dejó de comprar coches. Se produjo un desajuste en la oferta global porque la demanda de microchips se destinó a la producción de otros artículos y no al automóvil. “Cuando el sector de la automoción despertó, quiso empezar a producir y no había capacidad para soportar esa demanda, que se vio superada por la oferta”, explica el CEO de KDPOF. Un coche convencional necesita hasta 10 tipos diferentes de microchips que van desde los 65 nanómetros hasta los 85 nanómetros. En otros casos, puede haber de 180 y 190 o 16.
El tercer factor tiene que ver con lo sucedido el año pasado, cuando la oferta era inexistente y las empresas fabricantes de vehículos o electrónica empezaron a abastecerse de forma abrupta. Debido a esto, el stock de microchips estaba casi agotado a finales de 2021 e hizo que 2022 comenzara con largos retrasos en la producción. “Todas las empresas buscan crecer y reponer existencias, por lo que la oferta sigue estando por debajo de la demanda”, afirma Pardo.
¿Qué pasará en el futuro?
La previsión para el año que viene es que la industria de los semiconductores empiece a poder hacer frente a una mayor demanda, pero seguirá estando por debajo de lo esperado. Por tanto, habrá falta de suministro en 2023. “Parte de la industria dice que mejorará porque ya habrá stock, pero hay otros que sostienen que no será así y la necesidad seguirá existiendo”, argumenta el CEO. Muchas de las grandes fábricas de microchips, como TSMC, han estado invirtiendo en los últimos tres años en nuevas fábricas para satisfacer esta demanda. Con estas nuevas fábricas en funcionamiento, es probable que la capacidad de fabricación se duplique y haya más oferta. Pero Pardo advierte: “Lo que el sector está avisando es que los precios no bajarán, porque todavía tendrán que amortizar los costes de esas fábricas”.
La posición de los fabricantes de automóviles
Toyota, el mayor fabricante de automóviles del mundo, se encuentra atrapado en la situación de crisis por la falta de suministro de microchips. La marca japonesa, al igual que otros fabricantes (como Tesla), tenía mejores previsiones en torno a la crisis de los semiconductores. ¿Qué les está ocurriendo? Toyota está teniendo serios problemas en el suministro de microchips. Pero las previsiones eran relativamente buenas y ahora, al acercarse agosto, la marca japonesa ha decidido reducir su objetivo de producción para el próximo mes.
Así, no solo van a reducir su producción durante agosto, sino que también van a paralizar varias de sus instalaciones en Japón. Inicialmente, Toyota había previsto una producción de 850.000 vehículos durante el próximo mes de agosto. Sin embargo, acaban de ajustar esta previsión a 700.000 vehículos.
Según indicaciones de la propia compañía, la producción se reducirá debido a la escasez de semiconductores. Un recorte significativo del 18% en su fabricación que, por el momento, no afectará a la producción anual.
El artículo original en español del 26 de julio de 2022 está disponible en portalmovilidad.com/